Los paneles de pared lucen fantásticos a primera vista, pero no son perfectos. Claro, pueden adornar una simple pared de TV o hacer que su entrada se sienta más 'diseñada', pero hay una otra cara de la moneda. Algunos paneles pueden ser costosos, otros no soportan bien la humedad y, una vez que están colocados, cambiarlos no es precisamente rápido ni barato.